![]()
Investigadores españoles consiguen reprogramar fibroblastos dérmicos para producir insulina con una eficacia similar a las células del páncreas. El avance evita el uso de células madre, eliminando el riesgo de tumores y la necesidad de fármacos inmunosupresores en futuros trasplantes
Por Europa Press
Un proyecto avanza en la cura para la diabetes tipo 1: genera células productoras de insulina a partir de piel humana
Imagen de las investigadoras del IDIBAPS del Hospital Clínic | Foto Europa Press
La búsqueda de una cura funcional para la diabetes tipo 1 dio un salto cualitativo en Barcelona., España. Un equipo liderado por la doctora Rosa Gasa, en el IDIBAPS del Hospital Clínic, logró transformar células de piel humana en células productoras de insulina.
Este proceso de “reprogramación directa” supone un cambio de paradigma pues permite generar una fuente de insulina personalizada a partir del propio paciente sin los peligros éticos y biológicos que tradicionalmente han frenado las terapias con células madre.
La gran innovación del proyecto reside en la técnica utilizada. Al evitar el paso intermedio de convertir las células en “pluripotentes” (capaces de transformarse en cualquier tejido), los científicos lograron reducir drásticamente el riesgo de formación de tumores.
Los fibroblastos de la piel se convierten directamente en células beta funcionales, lo que acelera el proceso y garantiza una mayor seguridad para el paciente.
Durante el último año, el equipo ha optimizado el protocolo, logrando que estas nuevas células no solo produzcan insulina, sino que lo hagan con una precisión genética muy similar a la de un páncreas sano.
De la insulina hacia el trasplante
La investigación, cofinanciada por la Fundación DiabetesCERO, entra ahora en una fase crítica: los ensayos con modelos animales.
El objetivo es comprobar si estas células “reprogramadas” pueden sobrevivir al trasplante y mantener su función terapéutica a largo plazo.
“La investigación necesita constancia”, afirma Gasa, subrayando que el éxito de esta terapia personalizada depende de mantener la financiación en esta etapa de validación.
Si las células logran controlar la glucosa en sangre en estos modelos, se abriría la puerta a ensayos clínicos que podrían liberar de la dependencia de la insulina externa a millones de personas en todo el mundo.
Al ser células derivadas de la propia piel del paciente, el sistema inmunológico no las reconoce como una amenaza. Esto eliminaría la necesidad de tratamientos inmunosupresores, que suelen ser agresivos y debilitan las defensas de quienes reciben trasplantes de donantes externos.
#Bienestar #Diabetestipo1 #Insulina #Salud
Lcda. Jaira Molano – CNP 25040 @JairaMolanoNews






