En el foro internacional en homenaje a Fidel Castro, se reflexionó sobre que el socialismo no debe ser una doctrina rígida y por tal razón acogen recomendaciones “internacionales”
Manuel Marrero, primer ministro cubano, defendió durante el I Coloquio Internacional «Fidel: legado y futuro» la necesidad de adaptar el socialismo a los cambios económicos mundiales. Desde el foro sobre economía global, el jefe de Gobierno aseguró que las transformaciones actuales responden al pensamiento de Fidel Castro, quien enseñó que el sistema económico debe evolucionar sin abandonar los principios de justicia social.
Las reformas estructurales del país caribeño buscan enfrentar la compleja dinámica sociodemográfica y las condiciones objetivas de la nación. El mandatario aclaró que cada modificación se diseña mediante consultas con especialistas y el estudio de experiencias internacionales.
Todo este proceso ocurre bajo un estricto respeto a la soberanía nacional y con la meta prioritaria de preservar las conquistas sociales de la Revolución. Durante su intervención, Marrero agradeció la solidaridad internacional frente a la crisis energética que atraviesa el territorio nacional.
El dirigente denunció que la política de Washington constituye un genocidio económico que busca asfixiar al pueblo cubano mediante medidas coercitivas sin precedentes históricos. Asimismo, exhortó a los pueblos de América Latina a mantenerse unidos frente a las amenazas de la administración estadounidense.El primer ministro recordó los desafíos globales advertidos históricamente por el líder histórico de la Revolución, tales como las tensiones geopolíticas, la crisis de la deuda externa, los impactos éticos y laborales de las nuevas tecnologías y el cambio climático.
Cuba enfrenta este escenario confuso y de crisis multidimensional bajo el peso de un bloqueo intensificado que deteriora severamente los servicios básicos, la infraestructura energética y la calidad de vida de la población.



