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“Las masas humanas más peligrosas son aquellas a las que le han
sido inyectadas en sus venas, el veneno del miedo…del miedo al cambio.” Octavio
Paz
“El político debe ser capaz de predecir lo que, va a ocurrir mañana, el mes
próximo y el año que viene y de explicar después, por qué no ocurrió.” Winston
Churchill
La gestión que emprende el país a partir del 3 de enero pasado, supone
necesaria y forzosamente, un ejercicio de desideologización que imagino, luego
de llenar de vallas la ciudad con el lema de los queremos de
vuelta, concesión para los radicales que anticipó y concluyó con una tarea a
emprender y sistematizar.
El gobierno de Delcy no será socialista. La encargada ya aclaró que no
era militante del psuv, cuya narrativa, por cierto, paulatinamente mutará, como
resultado de una centrifuga que está en curso. Intentaran cambiar la piel como
cualquier ofidio lo hace regularmente, a tenor de un proceso llamado ecdisis.
Lo que en medio de dudas advierte sin embargo el coterráneo, es que no habrá
elecciones en lo inmediato, el argumento de la estabilidad prevalece ante
cualquier otra cuestión para el hegemon rubio y veremos, cómo y es lo más difícil,
atiende la coexistencia política el oficialismo de los Rodríguez y cómo
va desapareciendo el sesgo de Diosdado Cabello y del militarismo.
Al castrismo, parte funcional y referente
del pensamiento del chavomadurismomilitarismocastrismoideologismo, se lo llevó
el viento y tiene sus propios retos ante la ofensiva de Trump y su ya cada día
menos ocultable inviabilidad. Esa es otra novela que debemos ir leyendo porque
pareciera que llegó su hora. Ojalá ese pueblo noble y justo, los cubanos, pudieran
quitarse de encima a los kakistócratas y oligarcas que lo han expoliado a nombre
de un totalitarismo tupido de falsedades y putrefacción.
Empero, el objeto de esta sencilla reflexión apunta al desmontaje
administrativo y pernicioso en que se convirtió el estado chavista y estadopsuv.
Eso es lo más difícil como nos lo evidencia el manejo del capítulo de los presos
políticos y la chucuta ley de amnistía que, pareciera más bien
para autoamnistiarse que para poner fin al grosero abuso que se permitieron por
27 años victimando a los que se atrevieron a oponérseles, convirtiendo al estado
en un criminal.
Para sorpresa imagino de muchos, Delcy quien junto a su hermano eran el
cerebro del régimen, será quién haga marcha atrás con la hipertrofia del
estado y ya empezó a eliminar las fundaciones inútiles de Maduro y Chávez
y las parafernalias ideológicas de la mórbida burocracia y, no parará en esa línea.
Ella quiere gobernar mejor que sus predecesores y para ello, debe hacerlo
distinto. Confronta mil problemas, pero, uno más grueso es con quién
avanzar hacia esa meta. ¿Dispone del capital humano?
No tiene gente para innovar y recurre a conocidos y cuestionados o, a los que
estaban apartados, pero son cercanos. En el fondo, no podía de arranque ser de
otra manera, porque ella misma es pájaro de la misma ralea. La cuestión es cómo
reducir el tamaño del aparato público sin soliviantar al universo parasitario que lo
succiona y reclama su derecho militante, pero, debería estar en su agenda y
pienso que así será.
El quid del asunto es complejo. ¿Cómo sacar las manos del
estado omnipresente de la dinámica económica, administrativa, social donde
sobran? ¿Cómo ofrecerles a los venezolanos una certeza en medio de un
maremágnum dubitativo sobre un cambio mencionado, pero aún en ciernes? ¿Es
razonable todo lo que hay que hacer para constituir una sociedad mercantil,
diecisiete pasos, por hablar de un sencillo ejemplo? Estoy pensando en una
desregulación que todos saben más que necesaria, indispensable para liberar la
economía y permitir verdaderos emprendimientos y desde allí, proceder a
sanearla.
La carga tributaria es más que pesada, insoportable para las empresas. Si
deseamos que Venezuela recupere su atractivo, incluso para los mismos
venezolanos a fin de que vuelvan a invertir, es menester, no solo reducirla
sino crear mecanismos que induzcan a creer devolviendo confianza. Para eso, hay
que cambiar más que el discurso, “res non verba”
El mercado laboral y las relaciones entre el capital y el trabajo deben
flexibilizarse permitiéndoles buscar ambos sectores sus equilibrios. Sin la
mediatización demagógica que lejos de protegerlos, los contamina. Hay que ver el
daño que hacen las inspectorías del trabajo y cuanto es disuasivo de emplear para
quienes saben que no hay maneras de aplicar criterios de mérito por eficiencia.
Los tribunales y hablo así de la justicia, las policías, el ministerio público y demás
órganos apestan de corrupción e ineficiencia. Eso lo sabe la encargada y su
hermano y desde luego, debe convertirse en un programa de reducción de la
inflación legislativa y de procura de la eficiencia pública perdida, por
cierto, especialmente, hay que darle tratamiento de cirugía oncológica y
extirpar las tumoraciones que resultan de la mediocridad, la prevaricación y el uso
de la jurisdicción para perseguir.
¿Y la educación, la salud, el servicio eléctrico, el agua, el combustible, el gas
doméstico? El desastre es tal que nadie puede en meses y tal vez
años, superarlo, pero, las expectativas de la gente pudieran tornarse positivas con
algunas medidas que no son tan difíciles ni tan complejas y si lo fueran, es allí
donde hay que echar el resto. Los maestros se mueren de hambre y las escuelas
se caen a pedazos, las universidades se han atrofiado y conocen los
salarios más bajos del mundo. ¡Eso debe cambiar ya!
Puedo continuar porque, el mal gobierno
del chavomadurismomilitarismocastrismoideologismo da para un inmenso
memorial de agravios, pero, solo destaco lo que está, en la justa queja de
nuestra masa afligida y frustrada.
Aunque luzca de Perogrullo, un paso a dar es el regreso a la constitucionalidad y
la legalidad. Detener el extravío y la anomia que desde el mismo estado se
promueve y que es fuente de malversación y descomposición.
Revisar a profundidad el tema militar, la defensa y el rol a cumplir de los
susodichos es un imperativo. Acabar con las tales milicias completamente inútiles
y rebajar un presupuesto que no ofrece lo que de ese esfuerzo se
espera o redefinir completamente y atreverse a cambiarlo todo y hacia
la verdadera profesionalización de los componentes. Acabar con la demagogia y
sacar de las escuelas de formación a los ideólogos de pacotilla y definitivamente a
los cubanos que venden humo con ese cuento de la revolución para el goce de la
familia Castro y así los han intoxicado, produciendo una fuerza armada del psuv y
no de los venezolanos.
Aclaro, enunciamos algunas cosas, entre muchas más que habría que hacer de
inmediato y que en todo caso hay que acometer y que ponen a prueba, no solo la
sinceridad de la nueva jefatura sino el carácter con que aborda un proceso de
cambios que si quisieran no pueden detener.
Entretanto, la oposición debe reaprender a hacer oposición. Debe vigilar,
cuidar, denunciar, pero, cuidando de no entorpecer aquello que positivamente
pueda venir del hibrido que nos gobierna. Lo que sea bueno para este sufrido
pueblo, venga de donde venga, debe ser apoyado y facilitado.
Si Delcy hiciera lo que a la vista está y comienza con la desintegración del aparato
de una revolución de todos los fracasos, pudiera hacerse digerible a la postre, si
suma a ello, además, la mejoría económica, un regreso al respeto ciudadano y tal
vez entonces atreverse a medir fuerzas con la líder del país María Corina
Machado.
Es demasiado temprano incluso para anticipar, pero, por allí van los tiros se oye
decir. De eso dependerá que tengamos elecciones y vuelva la soberanía popular a
decidir nuestros destinos. Entretanto, el duelo de voluntades se libra en ambos
espacios, el del oficialismo, porque una parte importante de ellos se resiste al
cambio y a la perdida de privilegios mientras que, del lado opositor, también se
cuecen habas, como dirían en la madre patria. Veremos si Dios quiere.



